Soy la razón por la que no deberías dar miel a tu bebé, conoce esta historia real

¿Por qué nadie prevé a los padres de la miel? A la mayoría de mis amigos que han tenido bebés no se les ha prevenido de los posibles alimentos alérgicos de los que se tienen que mantener alejados durante los primeros años de los bebés, y a algunos ni siquiera le han comentado nada al respecto.

Algunos dirán, que es ser demasiados extremistas o dirán que revisar cada alimento o los ingredientes que contienen es ser muy paranoica, pero para esas personas, les contaré un poco, una parte de mi vida…

Al ir a la escuela sabía que era muy poco probable que otro niño/a  tuviera una cicatriz en el cuello, yo lo veía de forma positiva (gracias a Dios). Sin embargo  al entrar en la secundaria, ya cansada que los niños me miraran con cara de asombro o me preguntaran con cara de desagrado que me había sucedido en el cuello, empecé a divertirme y  lo tomé como un evento gracioso y genial que mostrar, con historias que inventar.

“Un cuchillo en una pelea en NY” “Me ha mordido un Vampiro con un solo colmillo”

Entre otras historias que inventaba, pero fue así, como pasé mi infancia sin ser señalada…

Sin embargo, no fue hasta que tuve mi primer bebé, y al verla tan pequeñita e indefensa valoré y comprendí el horror que vivieron mis padres.

A los 6 meses de edad, a los bebés se les puede dar alimentos complementarios a la leche materna, “alimentos sólidos”, mi madre, siendo en esa época de los 70 un poco hippie, inicio alimentarme con todo lo natural u orgánico que podía consumir a mi corta edad.

Al pasar de los días, se dio cuenta que estaba un poco apática para comer, y me llevó al doctor, el cual le dio como diagnostico, el resfriado común…

Pero, algo alerto a mi madre cuando al amamantarme,  se dio cuenta que la leche se regresaba de mi boca, y notó que era que no podía tragar, aquí empezó el calvario…

Me llevaron urgentemente al hospital, me internaron de emergencia e introdujeron un tubo en mi boca, y otro de alimentación por la nariz.

Mi cuerpo se paralizó completamente desde la cabeza hasta los pies, inclusive mis ojos, parecía una muñeca, según cuenta mi madre.

¡Estúpida Miel! Había sido ella, sin embargo no se habían dado cuenta aún, sino hasta que supieron lo que tenía realmente luego de un tiempo… sigo contado:

La mitad de los médicos indicaron que era un tumor en el cerebro, por lo que mis padres no estaban muy de acuerdo con ese diagnóstico, pero para mí fortuna, la otra mitad de los doctores indicaron que podía ser otra cosa diferente, pero aun no sabían qué.

Estuve un largo tiempo en el hospital, mis padres según me cuentan, vieron a muchos niños morir, sin embargo yo aun luchaba por recuperarme, luego de un tiempo mi padre tuvo que regresar al trabajo, y mi madre se quedaba diariamente conmigo, finalmente un día al llegar, mi padre notó algo diferente en mi, ¡podía seguirlo con mis ojos!

Luego de eso, poco a poco fui mejorando, y después de casi tres meses en el hospital, los doctores decidieron darme de alta, y enviarme a casa.

Para ese entonces, ya se me había olvidado hasta como tragar, mi alimentación era por un tubo directo a mi nariz, al cumplir los 10 años me asustaba cualquier cosa que querían ponerme en la cara, y no podía caminar, así que tuvieron que llevarme a terapia.

Soy la razón por la que no le deberías dar miel a tu bebé2

Les demostré, que podía caminar, y luego de un tiempo ya pude ir al colegio, y ser una niña “normal”, entre lo que cabe.

Luego de unos años, los médicos llamaron a mis padres para informales que no era un derrame cerebral lo que sufrí, sino una enfermedad llamada “botulismo infantil” el cual es una enfermedad causada por alimentos para bebés, los cuales pueden intoxicarte y la miel cruda contiene una espora que el estómago de los bebés menores de un año no puede procesar.

Cuando me enfermé, nadie sabía qué era lo que presentaba, el diagnóstico era errado, y nadie alertaba lo que la miel podría causar en los recién nacidos. En realidad tuve muchísima suerte de sobrevivir.

A diferencia de aquellos años, las personas actualmente saben lo peligroso que puede ser la miel en los niños, y si desconocen de ello, los productos como la miel traen una etiqueta de advertencia que indica no debe administrarse a menores de un año.

Sin embargo, actualmente la miel es pasteurizada, por lo que la posibilidad de padecer botulismo es casi nula, pero de igual forma debes estar atenta a lo que el das a tu niño.

Soy la razón por la que no le deberías dar miel a tu bebé1

Así que por favor, corre la voz, informa a tus amigos, familiares, y grupo de padres, lo fatal que puede ser darle miel a su bebé, seguramente te lo agradecerán.

Con esta historia reflejo un poco lo que fue mi vida, y no puedo demostrar el sufrimiento que vivieron mis padres, pero puedo enseñar mi cicatriz y decir que no fue un vampiro con un colmillo que me causó eso en el cuello, sino una traqueotomía de emergencia que logró salvarme la vida.

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