Madre fallecida se vuelve una incubadora para su bebé y nace saludable

Este hecho único se destaca por la excelente salud con la que nació esta pequeña bebé. A pesar de las condiciones en que se llevó el embarazo, superó los 2 kilos de peso, algo totalmente impresionante. El nacimiento por supuesto fue vía cesárea.

La gestación iba por la semana número 16 cuando la mamá de la niña quedó en estado grave, a causa de una hemorragia cerebral asociada a problemas genéticos. Para ese momento el peso del feto es de menos de 300 gramos.
El mismo día los médicos diagnosticaron la muerte cerebral, y ahora la prioridad pasó al bebé que venía en camino. Mantuvieron la respiración artificial y el paso de nutrientes, para desarrollar el embarazo.

Los familiares y médicos se centraron en que fuera lo más parecido a un embarazo normal. Le dieron masajes en el estómago, pusieron canciones, escucharon sus patadas, etcétera.
Eliska llegó al mundo el 15 de agosto, pesando más de 2.1 kg. Tristemente el nacimiento también significaba la desconexión de la mamá, pero el evento trágico quedaba iluminado por esta nueva vida.

El nombre de la fallecida era Eva, quien con solo 27 años empezó a tener ataques epilépticos. Se ocasionaban por una malformación genética incurable.
Un doctor del departamento de Maternidad del hospital consideró este caso como algo único. Se supervisó a detalle la actividad pulmonar de la mamá, así como la suficiente cantidad de alimento suministrado.

El alargamiento del embarazo hizo que Eva funcionara como una incubadora humana, así que podemos decir que siguió luchando por su bebé hasta el final.
Las complicaciones de la gestación se asociaron principalmente a infecciones. Como la mamá estaba en un estado deficiente, padeció varios brotes infecciosos. Sin embargo, ninguno de ellos alcanzó a la bebé. Por su puesto los médicos fueron nuevamente unos héroes, que diligentemente trabajaron para procurar que todo saliera bien.

Ahora esto quedará registrado y tendrá la mirada de la comunidad médica del mundo entero, pues es algo realmente único.
Actualmente Eliska quedó al cuidado de su padre, mientras que su tía la amamanta.
La comunidad se solidarizó con esta familia, viendo lo emocionante del caso. La recaudación de fondos sirvió para apoyar al padre ahora que deberá enfrentar esta situación sin su esposa. Es un hombre de República Checa, que trabaja como oficial de policía en una ciudad llamada Trebic.

Es impresionante ver lo que se puede lograr con el esfuerzo conjunto de un grupo médico, y una madre que dejó hasta el último aliento con tal de que su hija naciera saludable. Sin olvidarnos claro de la familia, que estuvo presente desde el comienzo hasta el final de esta batalla.

No cabe duda de que esta historia merece ser compartida. Es de esos casos emocionantes que nos llenan el corazón, aunque tenga un sabor agridulce por la muerte de Eva, podemos intuir que esto la hizo feliz allá donde sea que ahora esté, pues era una mujer amorosa.

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