Esta madre tiene un parto muy bueno pero una hora después, el médico admite un error grave

Sheila es una madre que pensó haber tenido un embarazo muy fácil, ya que ella nunca estuvo enferma y en el momento del parto lo hizo sin ningún tipo de problemas.

Pero el médico de ella llegó a su habitación y le confesó que él había cometido un error.

El embarazo casi perfecto

Sheila tiene 25 años y tuvo un embarazo que muchas madres quisieran tener, ya que fue rápido, sin ningún tipo de dolor, molestias, complicación ni tampoco esos dolores que muchas mujeres sufren en la espalda.

Cuando a Sheila le tocó dirigirse al hospital ya había dilatado 9 centímetros, por lo que no faltaba mucho para que llegara su primer hijo a este mundo.

Cuando el médico que atendía a Sheila se enteró que a ella la habían llevado al hospital, fue directamente a la sala de parto, ya que durante todo el embarazo él estuvo involucrado con la madre y su bebé, y no quería perderse de nada el nacimiento.

Cuando llegó a la sala de parto, Sheila ya se encontraba pujando, ya que todo había sucedido tan rápido que apenas tuvo tiempo para poder colocarse la ropa de médico.

Él, de manera rápida le tomó la mano a la madre y le dijo con una voz tranquila “Ya estoy contigo, no te preocupes más”.

Sheila con todas las fuerzas que tenía, trajo al mundo a su hermoso hijo, siendo la sorpresa más hermosa que haya tenido en su vida. Cuando lo limpiaron y lo colocaron en su pecho, este parecía sano.

Lloraba con mucha fuerza y tenía mucho apetito. Minutos después Sheila comenzó a caminar con su hijo en brazos y fue allí cuando entró el médico, él se encontraba con una mirada seria en los ojos y le dijo que se sentara en la cama.

La madre estaba un poco asustada por la expresión que tenía el médico e inmediatamente hizo lo que este le pidió. Le pregunto asustada que “¿Algo le sucede a tu hijo?”

Ya el médico no se atrevía mirarla, se sobresaltó y le dijo que el bebé no tena nada de malo, luego le agarró la mano a Sheila y le confesó que él era su padre.

Le dijo que se sentía culpable, cuando se enteró de que ella iba a dar a luz en el hospital que trabajaba, el  pidió ser su médico. Esto no iba en contra de las reglas, ya que nadie sabía en el hospital que él era su padre.

Él le contó toda la historia de cuando era joven y como la abandonó, ya cuando Sheila escuchó esto comenzó a llorar. Puso sus brazos en el cuello de su padre hasta que lo soltó y le dijo “te perdono, este es un día especial para que sea triste”.

¿Qué piensas de este increíble suceso? A nosotros nos parece impresionante como actúa a veces el destino.

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